Retuerce, estremece, llora con creces.
Impune destino el que te  crece...

Piensa lo que fue antaño un amor entregado, juntas nuestras almas ser desesperado. Sigue buscando el sueño que ya haz encontrado  y pierde poco a poco lo que ya haz hallado.
Fuego de pasión que inundo nuestro amor, se volvió dolor al romper el corazón.

Como naufrago espere lo que un día pudo ser y contemple la libertad meciéndose en el mar. Pero mi playa baldía jamas me dejo escapar y en el mismo mar que se erigía  mi prisión se rehacía.


Implora, perdona lo que te ahoga y vive tu duelo desde el averno

   Y EL MIEDO HABLO Y TODO LO DEMÁS CALLÓ.