Yo soy un juguete. Mi corazón no.
Eres el que ocupa los miles de rincones en mi mente, la arena del reloj que marca mi castigo y mi muerte por no tenerte. El distanciamiento y las discusiones que en un móvil suenan y aparentan mas de lo que son ... Todo en contra nuestro, todo menos esto que sentimos y las noches que compartimos en sueños que vivimos.
Siempre hacíamos nuestros planes de un futuro no muy distante, reía y sentía las mariposas asentándose en mi. Soñaba con esos besos a pie de calle y nuestras manos juntarse y te miraba en fotos... tan reales, rescataban un momento de tu vida fugaz.
Nada pudo con lo que siento ni siquiera esas ultimas palabras que dije... Si, tantas cagadas, tantos errores y mentiras cuando decía que todo se terminaba. Siempre diciéndote la verdad y te mentí en lo único que nunca me debería haber permitido decir. Pero ya esta. Dije que nunca mas lo haría, que nunca mas suplicaría por eso que yo regalaba día a día . Se que no hay salida y que ya es tarde, mi ultimo recuerdo se borra... la conversación de esa ultima tarde, todo se disuelve y solo pienso en las risas, las tardes hablando y todo lo que se quedo impregnado en mi.
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