El amor te aprisiona, te encierra y te hace esclavo, es verdad, cuando estas enamorado solo sientes amor y lo unico que te importa es eso. Todo lo demas es nada.
Pero el amor te libera, te hace capaz de cualquier cosa y ya nada es imposible de lograr


Alas y peso, todo a la vez.









Solo soñaba con volver a compartir una nueva noche de placer. Saborear una ultima vez ese efímero momento en el que tu humedo organo se apoderaba con la presicion de un maestro de mi sexo.
Tan dulce tacto el de nuestros cuerpos, cuando en uno de los prolongados finales de actos, las formas de mi cuerpo se distorsionaban provocando fisuras en mi. 
Todas y cada una de esas heridas extendidas en mi piel, que hasta ahora no había sido mas que un territorio yermo.
Cada una de esas fisuras que una vez finalizado el ultimo acto, te encargabas de cerrar y las sellabas con el elixir que minutos antes regalabas a mi boca, tan gracil y tiernamente.
Con mis gemidos no hacia mas que pedir que no terminaras y mientras mis manos que reposaban sobre tu cabeza descendían, sentía como en mi garganta cándida ardían los sonidos, hálitos tan abrazadores como las profundidades del averno.


Tus manos y tu lengua se apoderaban de mi locura y justo en ese preciso instante que las caricias se hundían en mi ser, saboree la cordura, que poco después solté en un grito  que salio desde lo mas profundo de mi cuerpo desgarrado.


Una ultima vez... mirarte contemplar tu obra, tu sonrisa mientras mi caja toraxica reflejaba el éxtasis y el agotamiento, mientras saboreas esa expresión  en mi cara que tardaba mas de unos pocos minutos en desaparecer, después de una lucha con señor Morfeo que poco a poco me cubría en su sutil manto reclamando mi  inerte y agotado cuerpo.


Si, anhelo ver como te sentabas en esa esquina, encendias tu cigarillo y te relamias los labios mientras veias el fluido  descender por mis piernas temblorosas, que no conocieron mayor titilacion que la que experimente en tu abrazo.











Es gracioso ver como tus despedidas ya no duelen. Si, es gracioso, pero aun asi no soy capaz de esbozar sonrisa alguna al pensar  en que te esfumaras. Por eso sigo con esa asquerosa condescendencia  que me fatiga el alma, sigo sintiendo el palpito de tu recuerdo en mi mente y sigo buscando una utopía donde todos mis sueños perfectos  se hagan realidad  sin el mas mínimo esfuerzo.




     Clamo perdon en esta oscuridad que me embriaga, mientras con el sonido del    TIC-TAC  adopto la postura que Pavlov me mostró y esbozo una sonrisa fingida, por no preocupar a todas las almas errantes que por penitencia asumen el papel de vigía en mi vida.
Acepto el dolor y abrazo la soledad  como un destello de sol  dorado que me espera.
 Tomo el tenue frió que desgarra mi piel  y lo siento como lo mas cálido que conocí, porque si es verdad que un día ame, ese amor fue lo que fue y ya no es.
Ahora en este cuerpo solo queda el poder de la maldad acechando mi corazón como un  lobo hambriento en la estación invernal.



Cuando el espacio tenue que separa los dos polos de nuestro roce fortuito se vuelve nada, nada adquiere el significado implacable del todo. Y así en un roce fugaz de mi mano en tu mano da paso a la cadena de causa y efecto. Tu piel sedienta de mi piel recuerda con cálidos fuegos cada caricia que fue dada en aquel paraje, donde se celebraba el sabath de los demonios, donde los ángeles no ponían sus miradas penitentes por miedo a las represalias de quien no consideraba justo tal placer. Tus suaves sonidos alejaban de mi mente nublada todo cuanto considero propio de mi y lo volvió en ti. Todos mis pensamientos formaron uno, uno mas cálido y mas justo, porque el conjunto de ellos marcaba el camino que recorría mi lengua en tu cuello y mis manos en tu sexo. Con cada uno de mis movimientos convertí lo puro en en pecado y cada uno de mis juegos llenos de lívido fueron sentenciados con tus fuertes gemidos que me llenaban de fuerza  y ansias de mas.
Tu piel nívea me invitaba a explorarte y tus ojos extasiados pero dulces me hechizaban la mente. No hay comparación cociente en mi mente que entienda lo que encierras celosamente en el color  de esos océanos que se disputan por poseerte  y que con cada gota escapan en tu mirada, tan hipnótica, tan dulce, tan ...tuya.
Si amor... cielo que me hunde en el infierno con solo un roce tu eres capaz de provocar todo esto en mi, un ser tan impío que se vuelve  puro a la vista de tus ojos. Por hoy me iré a descansar mientras te dejo con el recuerdo de aquella noche que vivimos sin pensar, cuando entregaste tu lado mas dulce y me elevaste a las mismísimas llamas que abrazan a los condenados.

                         
                                                                                                                                        ɹǝǝlɔ