Es gracioso ver como tus despedidas ya no duelen. Si, es gracioso, pero aun asi no soy capaz de esbozar sonrisa alguna al pensar en que te esfumaras. Por eso sigo con esa asquerosa condescendencia que me fatiga el alma, sigo sintiendo el palpito de tu recuerdo en mi mente y sigo buscando una utopía donde todos mis sueños perfectos se hagan realidad sin el mas mínimo esfuerzo.